COPIAPO, Chile.- Familiares de los 33 mineros atrapados en una mina del norte chileno cantaron, tocaron bocinas y lloraron este domingo, a las 13,45 locales, al cumplirse un mes exacto del derrumbe que los dejó sepultados a 700 metros de profundidad.
"Vamos, vamos los mineros, que esta noche, los vamos a sacar...", cantaron a coro los familiares, que subieron junto al ministro de Minería, Laurence Golborne, a un cerro ubicado junto a la mina donde flamean 32 banderas chilenas y una boliviana, por la nacionalidad de cada uno de ellos.
"Al cumplirse un mes recordamos a cada uno de nuestros 32 mineros y a un boliviano que a esta altura lo vamos a tener que adoptar", dijo el ministro, que, luego leyó los nombres de cada uno de ellos, lo cual era seguido por un "íViva!" por la multitud.
Varios familiares lloraron, y hubo momentos de tensión cuando algunos increparon a las cámaras por filmarlos. "¡Váyanse, váyance ya!", gritó una mujer entre llantos a fotógrafos que la rodeaban, ante lo cual el ministro la abrazó y pidió a la Policía que sacara a los periodistas. "Un poquito de respeto, ¡por favor!", pidió el ministro.
Los mineros quedaron atrapados el 5 de agosto. Recién después de 17 días se logró establecer contacto con ellos, confirmar que estaban vivos y empezar a comunicarse y enviarles alimentos, abrigo y otros elementos.
Muchos de ellos están cansados y enojados, contaron sus familiares, que hablaron con ellos por un sistema cerrado de televisión. "Ya el cansancio los tiene mal, ya son muchos días", dijo Alejandro, hermano del minero Víctor Zamora. "Habló cinco segundos conmigo, no más, estaba enojado... dice que el gobierno no les está mandando a ellos las cartas que nosotros les escribimos", agregó.
"Dicen que es porque ocupan mucho espacio en las palomas (receptáculos para el intercambio de objetos entre la superficie y los mineros), pero una carta no ocupa mucho espacio...", explicó.
Mientras, Nélida Villalba, madre del minero Pablo Rojas, contó que su hijo lloraba en el contacto del sábado, a través del circuito cerrado de TV. "Estaba en sus lágrimas, y mostraba el rosario que les envió el Papa", dijo. Hace unos días, el Vaticano envió 33 rosarios bendecidos por el papa Benedicto XVI, uno para cada minero.
"Mi hijo no estaba muy bien, pero va a tener que tener paciencia", hasta que se logre el rescate, lo que según el gobierno demorará entre 3 y 4 meses, concluyó Villalba.
Por su parte, Verónica, hermana del minero Ariel Ticona, contó una versión parecida. "No quiso hablar mi hermano. Está enojado. No estaba de muy buen ánimo, por eso esperamos poder hablar un poquito mañana", explicó. (AFP-NA)